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Administración sin papeles

2020, el año de la Administración Pública ‘sin papeles’

Lectura: 3 min | 20 Feb 20

La transformación digital se ha convertido en algo más que una necesidad, tanto para empresas como para administraciones e instituciones. La Administración Pública y sus organismos no se pueden quedar atrás. En 2020 debe conseguir convertirse en la Administración ‘sin papeles’.

El trabajo hacia la digitalización de la Administración Pública sigue avanzando, lenta pero progresivamente. El 2 de octubre de 2020 es la fecha límite establecida para que todos los registros y elementos de la Administración estén digitalizados. Es decir, el año de la Administración sin papeles.

Así se estipuló en el Plan de Transformación Digital de la Administración elaborado en 2015. En un principio había dado de margen hasta 2018, pero se amplió dos años ante la imposibilidad de cumplirlo. Por tanto, las entidades locales deberán concentrar sus esfuerzos este año en convertirse en una Administración 100% electrónica.

 

¿En qué consiste el Plan de Transformación Digital de la Administración?

España ocupa el undécimo puesto de los veintiocho Estados miembros de la UE en el Índice de la Economía y la Sociedad Digitales (DESI) 2019. En el ámbito de los servicios públicos digitales y tras la salida de Reino Unido, nuestro país ocupa el tercer puesto de la UE, una muy buena posición. La implementación del Plan de Transformación Digital  seguirá favoreciendo estos datos.

El Plan de Transformación Digital de la Administración General del Estado (AGE) y sus Organismos Públicos (OOPP) se encuentra dentro del marco estratégico global para avanzar en la transformación de la Administración. El objetivo es que sirva como ejemplo y guía para que los distintos ministerios y entidades se acerquen, cada vez más, a la transformación digital en la que vivimos.

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El Gobierno elaboró el plan en 2015, con la intención de convertir la Administración española en digital y adecuarse así al contexto actual. Los ciudadanos y las empresas suelen preferir relacionarse con la Administración de forma electrónica, ya que es la forma más sencilla e intuitiva de hacerlo. Además, digitalizando el proceso, se produce un ahorro de tiempo y costes.

Por tanto, el Plan de Transformación Digital consiste en actualizar y renovar el procedimiento operativo de las Administraciones Públicas. Es decir, digitalizar y agilizar los procesos. Entre las múltiples ventajas que tiene, destacan un mayor respeto al medio ambiente y una mejora en la gestión de los tiempos.

 

Objetivos principales del Plan de Transformación Digital

Se han establecido cinco objetivos estratégicos principales, sobre los que se construye el Plan para llegar a una digitalización real.

  1. Incrementar la productividad y la eficacia en el funcionamiento de la Administración.
  2. Profundizar en la transformación digital de las Administraciones Públicas. La idea es convertir el canal digital en el preferente, y así mejorar la relación entre ciudadanos y empresas con la Administración. Se establece como el medio idóneo para que los empleados públicos desempeñen sus labores. Esto no solo mejora la calidad de los servicios, sino que también incrementa la transparencia en el funcionamiento interno de la Administración.
  3. Se aspira a conseguir una mayor eficiencia en los servicios TIC comunes de la Administración. Ello permitirá mejorar en innovación y ampliación de los servicios.
  4. Implantar una gestión corporativa inteligente de la información y los datos. Esto permitirá mejorar la eficacia de la Administración y garantizar la protección de la identidad digital de los ciudadanos.
  5. Adoptar una estrategia de seguridad y usabilidad de los servicios públicos digitales, y así, aumentar la confianza en ellos e incentivar su uso.

 

Optimización de los procesos y trámites de los servicios públicos

La digitalización en las Administraciones y organismos públicos implica un rediseño de los servicios a partir de las necesidades de los ciudadanos y empresas, A su vez, esto requiere un proceso de constante adaptación. Nos hemos acostumbrado a llegar a todo por la vía digital, y el no poder acceder a un trámite por esta vía nos resulta extraño.

Por eso, este trámite significa centrarse en la aportación de valor. Simplificar los procesos de los trámites de los servicios públicos, y así satisfacer las necesidades que los ciudadanos tienen hoy.

Las entidades públicas siguen su camino hacia la necesaria digitalización, en cumplimiento de la Ley 39/2015 (procedimiento administrativo) y la Ley 40/2015 (Régimen Jurídico del Sector Público), y tienen hasta octubre de este año para seguir en este proceso.

Según el III Estudio sobre el Estado de Digitalización de las Empresas y Administraciones Públicas españolas 2019, editado por el OVE (Observatorio Vodafone de la Empresa), el 86% de las Administraciones alcanzan un nivel de digitalización elevado o intermedio.  Este porcentaje tendrá que llegar al 100% antes del mes de octubre de este año. Si bien las perspectivas son optimistas, todavía queda una parte del camino por recorrer.

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