Cese de actividad: claves sobre la prórroga de la prestación para los autónomos - Ideas para tu Empresa
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Cese de actividad: claves sobre la prórroga de la prestación para los autónomos

Lectura: 3 min | 26 Ene 21

Tras el anuncio de la extensión de los ERTE toca pensar en el cese de actividad, cuya fecha de finalización también estaba prevista para el 31 de enero. El plazo de vigencia, sin embargo, se extenderá cuatro meses más. A continuación, analizamos toda la información al respecto y actualizamos la repercusión que tiene para los autónomos que ya hubieran solicitado esta prestación.

El mes de enero ha empezado intenso para los autónomos. Desde que el pasado 14 de marzo se declarase el primer estado de alarma, se han sucedido diversas prórrogas de las diferentes medidas que se han impulsado para ayudarles a paliar la crisis. Hace una semana conocíamos la ampliación de los ERTE, que expiraban el 31 de este mes. La siguiente cuestión clave es qué va a pasar con la prestación por cese de actividad.

Tras varias semanas de negociación, parece que finalmente el Ejecutivo y los agentes sociales han llegado a un acuerdo. Así lo ha confirmado Lorenzo Amor, presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos. De esta forma, el período durante el que los trabajadores por cuenta propia se podrán beneficiar de la ayuda por cese de actividad se extiende desde el 31 de enero, fecha prevista de finalización, hasta el 31 de mayo. Es decir, el mismo plazo que los ERTE.

Se espera que el Ejecutivo apruebe formalmente este acuerdo en el Consejo de Ministros de esta semana. A continuación, desgranamos los aspectos principales del acuerdo que beneficiará a los casi 800.000 autónomos que se han acogido a esta prestación.

Claves y medidas del acuerdo de extensión del cese de actividad

Tal y como ha comunicado ATA, el Ministerio capitaneado por José Luis Escrivá ha aceptado las cuatro propuestas principales de la asociación. Por lo tanto, el nuevo acuerdo de prórroga de esta prestación incluye las siguientes medidas, que entrarán en vigor el próximo 1 de febrero:

  • No será preciso ser beneficiario anterior de la prestación para acceder a la misma. Es decir, se suprime el requisito incluido en la extensión previa, que especificaba la obligación de haberlo sido entre marzo y junio. Ahora esta condición ya no estará vigente.
  • Se reducirá, del 75% al 50%, el porcentaje de caída de facturación que debe presentar el autónomo para acceder a la prestación. El plazo de referencia podría ser el primer semestre de 2021 con respecto al segundo semestre de 2019. Además, los autónomos que se beneficien de esta prestación no podrán obtener, en el primer semestre de este año, rendimientos netos computables fiscalmente que superen los 7.980 euros.
  • Se aprobará una exoneración del 100% de las cuotas en el caso de aquellos autónomos que estén sujetos a limitaciones de aforo y horario de forma obligada. Este período, en principio, contabilizará como cotizado, y se podrá compatibilizar con un trabajo por cuenta ajena siempre que no supere 1,25 veces el salario mínimo.
  • Los requisitos que hasta ahora tenían los autónomos de temporada para acceder a la prestación se eliminan, lo que les facilitará este proceso. Esta reducción responde a que la exigencia de estar dados de alta en la Seguridad Social ha pasado de seis a dos meses. Además, el período de actividad no tendrá que ser necesariamente durante el verano.
  • El incremento de la cuota de autónomos previsto para 2021 se suspenderá hasta el 31 de mayo.
  • La actualización de los tipos de contingencia aplazados en 2020 como consecuencia del estado de alarma también quedará paralizada.

El acuerdo suscrito entre las asociaciones de autónomos y el Ejecutivo pone fin así a la incertidumbre suscitada durante los días previos a la fecha de finalización anterior, el 31 de enero. Las medidas englobadas dentro del documento supondrán un coste de aproximadamente 2.000 millones de euros a las arcas de la Seguridad Social. A cambio, permitirá que más de 700.000 autónomos puedan seguir acogiéndose a una prestación que les ayuda a paliar el impacto negativo de la crisis provocada por la COVID-19.