[wpdreams_ajaxsearchlite]
claves gestion inventario

Inventario. Claves para valorarlo y gestionarlo

Lectura: 2 min | 3 Jul 17

Una correcta gestión del inventario del almacén es clave para autónomos y profesionales, especialmente en el caso de los que trabajan con productos perecederos o ventas sujetas a temporalidad, como pueden ser desde aquellos que regentan una frutería o un restaurante, a los que se encargan de un negocio de exportación de productos agrícolas o la instalación de estufas para las terrazas de los restaurantes, por poner algunos ejemplos.

Pero, ¿por qué es importante controlar y valorar tus existencias? Porque, como bien sabes, los precios varían con el tiempo. Es por lo tanto necesario ser lo más ordenado posible a la hora de valorar tu inventario y poder así identificar fácilmente los costes asociados a su adquisición y mantenimiento.

El criterio que sigas para valorar tu inventario es esencial porque deberás mantenerlo durante largo tiempo para evitar complicaciones. ¿Cómo hacerlo? Normalmente, se tienen en cuenta dos valores, escogiendo el menor de ambos: precio de coste de tu mercancía (desde la adquisición y la manipulación al almacenaje y logística) o el valor neto realizable (importe que puedes obtener por su venta, deduciendo los costes de producción y comercialización).

Existen diferentes métodos para optimizar tu inventario, como el FIFO, LIFO o el PMP. A continuación, te los explicamos para que puedas escoger, entre todos, cuál es el que más se adecúa a tus necesidades.

FIFO (o PEPS): el primero que entra, el primero que sale

El primer método, el FIFO, toma sus siglas del inglés: first in, first out, es decir, las primeras existencias que han entrado en tu stock son las primeras que saldrán. También se le conoce como PEPS (“primero que entra, primero que sale”). Por tanto, el coste de la venta será el más antiguo de entre los precios de adquisición del producto.

Por ejemplo, si he realizado 3 compras de material: el 3, el 4 y el 5 de marzo, y el 8 de ese mismo mes realizo un venta, las existencias que primero debo sacar de mi inventario serán aquellas que entraron el 3 de marzo, y si necesito más material para completar la venta, saco las del 4 de marzo. Si aún me faltan, sacaré las del 5 de marzo.

El inventario FIFO podría considerarse, por consiguiente, como un modelo teórico del flujo real de productos, utilizado en el ámbito de la contabilidad, pero también como una práctica para optimizar la cadena de suministro, pensada con el objetivo de eliminar, o al menos limitar, el vencimiento u obsolescencia de la mercancía, permitiéndote calcular la antigüedad del stock e identificar el inventario con baja rotación o muerto.

PMP: Precio Medio Ponderado

Este cálculo te dará un coste de entrada intermedio de tu mercancía, calculado en función del volumen de unidades que hayas adquirido. Es, quizás, el método más recomendable, puesto que armoniza posibles fluctuaciones de precio, dando una aproximación bastante fiable.

Es decir, valora las salidas de acuerdo con la media de los precios de adquisición de las existencias en ese momento, ponderados por las cantidades adquiridas.

LIFO (o UEPS): los últimos serán los primeros

Según este criterio, el coste de la última venta se corresponde con el precio de tu última adquisición. Lo hemos dejado para el último lugar, simplemente, para que estés familiarizado con él, ya que la IASB (Junta de Normas Internacionales de Contabilidad, International Accounting Standards Board) considera que no es una representación fiable de los flujos de inventarios, desaconsejando por tanto su uso y no incluyéndolo en las Normas Internacionales de Información Financiera (NIIF).

Suscríbete a nuestra Newsletter y recibe los artículos en tu email.