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Morosidad Pymes

Cómo afecta la morosidad a las Pymes

Lectura: 4 min | 20 Sep 16

Toda persona que tenga una empresa sabe que hay clientes que alargan los plazos de pago hasta la extenuación, y que contribuye a la morosidad de las Pymes. Es como si alguien entrase en una panadería y le dijese a quien le atiende “ya te pagaré dentro de tres meses”.

Si tienes un negocio o estás pensando en emprender seguramente te preguntes cómo afecta la morosidad a las Pymes. Retrasar los pagos o aplazarlos 90 días, además de un tema recurrente en toda conversación con algún pequeño empresario, puede resultar mortal para la compañía que dirigimos.

La morosidad ataca de diferente manera a las empresas. Las Pymes son las que, por su tamaño, peor resisten mientras que las empresas más grandes pueden echar mano de recursos financieros para hacer frente a esta circunstancia. Además, al tener más clientes, pueden diversificar el riesgo mejor. Hay que tener en cuenta que los retrasos los financiamos nosotros y en última instancia si se produce un impago, perdemos la inversión, el coste del trabajo y el margen de beneficio. Esto no se debe repetir demasiadas veces, dado el pequeñísimo tamaño medio de las empresas en España, para que muchas se queden por el camino.

Algunas cifras interesantes para conocer cómo afecta la morosidad a las Pymes

  • El coste financiero* de la morosidad en el tejido productivo es de 900 millones de euros.
  • Equivale casi al 0,1% del PIB de España.
  • El 43,1% de las Pymes tienen facturas pendientes de cobro.
  • El 6% de esas facturas supera el 20% de la cifra de ventas.

Fuente: Boletín de morosidad y financiación empresarial. CEPYME. Julio 2016.

* Se entiende como coste financiero el “coste de oportunidad” por no poder hacer un uso alternativo del dinero objeto del impago.

Cómo manejar el riesgo y hacer frente a los impagos si tienes una Pyme

Aunque parezca paradójico, los responsables de la empresa tienen la obligación de poner los medios para atajar el problema. Esto se consigue con un correcto manejo del crédito a clientes. Aquí van algunos consejos para hacer frente a los impagos en una Pyme.

  • Pensemos en qué tipo de clientes son los adecuados para nuestro negocio. Una venta se puede abonar en el momento o en plazo (60 días como máximo si es un particular o 30 si es una Administración Pública, según la ley. Pensemos en que, si ocurre lo segundo, tendremos que adelantar una inversión, pedir crédito a entidades bancarias para poder funcionar… Así que si aumenta repentinamente la cartera de estos clientes, podemos no ser capaces de asumirla financieramente y, por tanto, morir de éxito.
  • Una vez establecida esa primera norma, toca estudiar a los clientes que tocan a nuestra puerta. El riesgo se evalúa con documentos, de ahí que debamos acudir al Registro Mercantil para hacernos una idea de la situación de la empresa que solicita nuestros servicios. Ahí podemos ver hechos relevantes como cambios de administradores o concursos de acreedores, en definitiva, asuntos que nos deben hacer ver que las cosas no van bien.
  • Existe una manera algo más informal de conocer a nuestros futuros clientes. Por ejemplo, podríamos averiguar quienes son algunos de sus proveedores y llamarles para comprobar si ellos están teniendo problemas o no. Consultemos por la red si hay comentarios de proveedores insatisfechos. En asociaciones sectoriales también nos podemos enterar de quién no paga a tiempo.
  • Y ahora lo más importante: analizar, analizar y analizar. Recoger datos para no prestarles atención es una tarea absurda. El momento del análisis es en el que debemos ver qué funciona y qué no y en consecuencia actuar.

Las excusas del mal pagador

Si el moroso ya está en nuestras tripas, conviene saber cuáles son sus tretas para librarse del pago si lo que quiere es beneficiarse a nuestra costa, es decir, si es un moroso profesional que no tiene realmente un problema financiero. Aquí algunos consejos.

  • Problema 1: Retraso de los pagos
    • Solución: El moroso retrasa los pagos al principio sin excusas. Una vez pasen los plazos debemos apercibirle y no dejar pasar ni un solo día.
  • Problema 2: El uso de excusas. Lo más común es que argumenten algún problema familiar grave. También pueden quejarse de manera injustificada de que el servicio que hemos prestado no es correcto.
    • Solución: Transmitámosle que somos conscientes del juego que está siguiendo. Sabemos que nos está intentando engañar.
  • Problema 3: La rabieta. El moroso puede llegar a plantear excusas muy peregrinas. Debemos saber en este punto que su juego consiste en retrasar al máximo los pagos y que, si no hacemos nada, habrá ganado porque su objetivo es que desistamos
    • Solución: Aunque intente quitarnos la idea, debemos informarle de las armas legales que tenemos a nuestro alcance (aplicación de intereses de demora, recurso ante los tribunales de justicia).

Herramientas para evitar la morosidad en tu Pyme

Entidades bancarias y aseguradoras ponen al alcance de las Pymes ciertos productos que ayudan a estar protegidos contra esta eventualidad. Como todo, tienen sus pros y sus contras. Estas son las herramientas más destacadas para evitar la morosidad en tu Pyme:

  • Factoring. Es un servicio por el que la empresa cede todas las facturas a cobrar de sus clientes a un banco, y este se encarga del cobro. Se puede contratar la opción “sin recurso” por la que el riesgo de insolvencia de nuestro cliente lo asume el banco y no nosotros. Esa es la principal ventaja de este producto. El principal inconveniente es el coste, porque dependiendo del riesgo puede llegar a ser caro.
  • Confirming. En este caso nuestro cliente puede tener contratado este producto para que cobremos las facturas incluso con anterioridad a la fecha de vencimiento. Nosotros también podemos contratarlo para nuestros proveedores. La ventaja está en poder anticipar el cobro, la principal desventaja es de nuevo el precio. Si nuestro cliente tiene una línea de confirming y decidimos cobrar antes de la fecha de vencimiento, deberemos asumir un descuento.
  • Seguros de crédito. Con estos productos aseguramos los pagos de nuestros clientes. El cobro está garantizado. Pero la principal ventaja de este producto va más allá. Con un seguro de crédito tendremos un servicio profesional de estudio de clientes que nos medirá el riesgo real de morosidad o impago. La principal desventaja es la letra pequeña. Hay que fijarse bien en los riesgos que no cubre este producto y estudiar si nos conviene contratarlo.

Como ves, puedes hacer mucho para evitar los impagos y la morosidad en tu empresa. Para no ponérselo más fácil a quién intenta hacerte daño no debes dejar escapar ningún detalle. ¿Y tú? ¿Qué haces para evitar esta situación?

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