Cómo hacer cuestionarios de satisfacción laboral en tu empresa
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Encuestas de Satisfacción

Cómo hacer cuestionarios de satisfacción laboral en tu empresa

Lectura: 4 min | 23 Sep 20

Autor: Arantxa Herranz

Puede que les preguntes a tus clientes por su satisfacción de compra con el fin de mejorar su experiencia. Algo importante para mejorar el negocio. Pero, ¿le has preguntado alguna vez a tus empleados por su opinión de la empresa? ¿Sobre qué cosas le gustan y le hacen sentir cómodo? ¿O sobre cuáles mejoraría o le hacen plantearse la opción de cambiar de trabajo?

Conocer la opinión de los trabajadores y, de esta forma, poder mejorar su satisfacción es algo que no todas las empresas hacen, y deberían. Recuerda que un empleado feliz es un empleado más productivo.

Hay muchas formas de saber el estado de ánimo de tus empleados. Una de ellas es el clásico cuestionario de satisfacción laboral que, al menos, deberíamos realizar una vez al año.

Para saber, nada mejor que preguntar

Los cuestionarios de satisfacción laboral deben ser un instrumento que nos permita conocer el estado de ánimo de todos nuestros empleados, saber cuáles son los puntos fuertes y dónde están nuestras flaquezas. Bien realizado y analizado, nos puede servir de termómetro y detectar si hay algún problema concreto en un departamento área y cuáles son las medidas que podemos tomar para mejorar el ambiente laboral.

Estos cuestionarios deben ser claros, sencillos y garantizar el anonimato. La empresa debe dejar claro cuáles son los objetivos de estas preguntas, que deben formularse de manera inequívoca y directa, casi como una afirmación, del estilo “Las condiciones ambientales (climatización, limpieza, iluminación, ruidos, ventilación, etc.) facilitan mi tarea diaria”.

Por eso, las respuestas a estas preguntas deben ser cerradas. Lo ideal es hacerlo por puntación (del 0 al 10, por ejemplo), donde 0 sea “totalmente en desacuerdo” y 10 un “totalmente de acuerdo”. De esta forma, podremos evaluar mejor los resultados de la encuesta.

Los apartados para las respuestas abiertas y libres pueden ser preguntas aclaratorias sobre si su satisfacción es baja con algo en concreto para tener más detalle que el mero dato numérico o también las sugerencias al final del cuestionario.

Una vez recopilada toda la información, es bueno compartir los resultados de la misma a todos los empleados, así como las posibles medidas que se puedan tomar.

 Qué preguntar y cómo hacerlo

Para hacer un buen cuestionario (puedes utilizar desde herramientas gratuitas como Google Forms o Survio), deberíamos segmentar las preguntas por bloques:

  • Visión del empleado sobre la empresa
  • Visión sobre el departamento al que pertenece
  • Su satisfacción laboral
  • Su relación con su superior
  • La política de retribución

En cada uno de estos apartados, podemos incluir diversas preguntas que afecten a cada uno de estos ámbitos. Por ejemplo, en su visión sobre la empresa, debemos indagar en qué sabe cada uno de nuestros empleados sobre el negocio, si es consciente de los objetivos que se persiguen, los valores empresariales, el estado financiero, quiénes son los responsables de cada área…

Las preguntas sobre su satisfacción laboral serán, seguramente, las más numerosas. En ella no nos debemos de olvidar preguntar cuestiones como

  • Qué le motiva como empleado, con qué están contentos
  • Si sabe qué se espera de esta persona y su trabajo
  • Qué tipo de trabajo les interesa, si les gustaría cambiar de rol
  • Cuáles son los logros de los que se sienten más orgullosos
  • Qué retos les gustaría asumir
  • Si la carga de trabajo se ajusta a las necesidades del puesto
  • Si se siente valorado
  • Si cree que la remuneración es justa
  • Si tiene (o valoraría tener) salario emocional (flexibilidad laboral, días libres…)
  • Si cree que está lo suficientemente formado como para afrontar los retos del futuro
  • Si tiene todos los recursos necesarios para hacer su trabajo
  • Qué ideas tienen para mejorar su trabajo y el negocio de la empresa

A simple vista, puede parecer que el apartado relativo a su desempeño laboral es el más importante, pero todos los bloques lo son y nos permitirán tener una visión 360 del negocio y del clima laboral. Así, podríamos encontrarnos con un empleado que, personalmente, está satisfecho con su trabajo pero que no se entiende con su responsable o que tiene un problema con alguno de sus compañeros.

Preguntas demográficas

Si queremos que nuestra encuesta de satisfacción laboral sea excelente, no nos debemos olvidar de preguntar por una serie de preguntas demográficas. Aunque el anonimato esté garantizado, debemos incluir en este cuestionario asuntos como

  • Edad de la persona que contesta
  • Años que lleva en su puesto actual
  • Años que lleva en la empresa
  • Titulación/formación
  • Situación laboral (contrato fijo, eventual, prácticas…)
  • Tipo de jornada (reducida, parcial…)
  • Número de puestos ocupados

Este tipo de preguntas servirán para saber, por ejemplo, si tenemos mayor índice de satisfacción laboral entre los más jóvenes, entre quienes llevan más años, entre quienes han cambiado recientemente de responsabilidad…

Y el resto del año, ¿qué?

Los cuestionarios de satisfacción laboral son una excelente herramienta para conocer, como decimos, nuestras fortalezas y debilidades, detectar posibles fisuras y adelantarnos si notamos que algún empleado está pensando en irse.

Pero no debe ser algo que hagamos una o dos veces al año nada más. Además de estos cuestionarios anónimos, los responsables de área deberían mantener reuniones periódicas, más o menos informales, con cada uno de sus empleados.

En ellas, este responsable debe hablar francamente con los trabajadores sobre su desempeño laboral, dejando claro cuáles son los objetivos de cada una de las personas y cómo se le va a evaluar este trabajo. Por ejemplo, puede que un comercial tenga entre sus objetivos conseguir X clientes nuevos, pero puede no ser penalizado si no alcanza su objetivo si su responsable ha visto los esfuerzos dedicados.

Pero, además, cada jefe debe preguntar a sus trabajadores, tanto de forma personal como en grupo, cómo se sienten al hacer su trabajo o si sienten que tienen dificultades para hacer su cometido.

La clave, al fin y al cabo, es hacer que los empleados se sientan a gusto y contentos con su labor y con tu empresa. Mantener una comunicación fluida para que ambas partes conozcan sus necesidades es fundamental para que los negocios consigan retener el talento que les ayuda a crecer y progresar.

Autor

Arantxa Herranz

Periodista y freelance. Especializada en tecnología e innovación, Internet, papel, radio.

Le puedes encontrar en:

Twitter: @aherranz

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