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Cómo proteger la propiedad industrial de marcas, productos y servicios

Cómo proteger la propiedad industrial de marcas, productos y servicios

Lectura: 4 min | 9 May 17

Innovar no es fácil y sus frutos no se cosechan de inmediato. Pueden pasar años desde que se concibe una idea hasta que se obtiene un retorno. El que innova se arriesga a equivocarse, y normalmente tendrá que pulir la idea hasta dar con el mejor enfoque. Sin embargo, en cuanto un producto innovador se hace un hueco en el mercado, como por arte de magia surgen imitadores que incluso pueden superar al original.

La marca que creó el modelo de comida rápida no fue McDonald’s ni Burger King, sino la cadena de restaurantes White Castle, que con el paso del tiempo ha sido eclipsada por las dos primeras. Algo parecido pasó con la firma Diners Club: se convirtió en los años 50 en la primera empresa del mundo dedicada a tarjetas de crédito, pero ha sido adelantada por otros competidores.

Aportar un valor diferencial al mercado es la clave para mantener una posición de liderazgo, y en ese proceso es imprescindible conservar la propiedad industrial de esas invenciones, marcas o diseños que nos hacen diferentes.

¿Qué aspectos de una empresa se pueden proteger?

La propiedad industrial hace referencia a los derechos exclusivos que posee una persona o una entidad jurídica sobre las siguientes categorías:

  • Signos distintivos: Son los nombres comerciales que se le dan a los productos y servicios; es decir, las denominaciones de las marcas.
  • Diseños Industriales: Se protege el aspecto exterior de los productos.
  • Patentes y modelos: Inventos que establecen nuevos procesos industriales y que otros podrían replicar buscando resultados similares.
  • Topografías de semiconductores: Se refiere a los trazados de circuitos integrados electrónicos. Es el título de protección más reciente.

Todos estos aspectos se protegen a través de la entidad estatal que regula la propiedad industrial, la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM). Estos derechos de propiedad industrial tienen vigor en todo el territorio nacional. Son los más frecuentes entre las Pymes españolas, y por ello nos centraremos en ellos en este artículo.

No obstante, cabe apuntar que existen también mecanismos para hacer extensibles los derechos de propiedad industrial a nivel internacional:

¿Qué debo proteger en mi Pyme?

Es imprescindible registrar el nombre comercial de tu empresa. Es tan básico que parece que se da por hecho; pero hay muchas Pymes que no tienen protegida su marca, ya sea por dejadez o desconocimiento.

Al mismo nivel, si tu Pyme tiene productos de éxito propios, es muy recomendable que los registres como marca. Si se trata de productos físicos con diseños exclusivos como gadgets, inventos o cualquier tipo de artilugios, tiene sentido registrar su diseño industrial, la patente o incluso ambas.

A veces estos dos tipos de propiedad industrial se confunden. El diseño industrial de la patente hace referencia al aspecto exterior del producto, su apariencia final. Los diseños añaden valor al producto, y al registrar la propiedad industrial del diseño, se está impidiendo que otros imiten esa aportación de valor. Para hacer uso de ese diseño, es necesario abonar a la propietaria del diseño una cantidad a cambio de licencias.

Por otro lado, la patente protege la manera en que un producto o servicio resuelve un problema técnico concreto. Impide que otros patenten inventos idénticos o muy parecidos, y la empresa propietaria a menudo las utiliza como un síntoma de que es innovadora, lo que suele aumentar su atractivo en el mercado, ayudando a captar clientes u obtener financiación.

La OEPM lo explica con el ejemplo de un destornillador: el diseño industrial protegería la forma del mango, pero no la punta, que es la parte que resuelve la necesidad de ajustarse a cada tipo de tornillo. Esto último, el destornillador como invento, vendría a ser la patente.

Recuerda que las marcas se registran por plazos de 10 años, que deben renovarse transcurridos ese periodo, y es recomendable que conserves los comprobantes de cada registro para evitar que otros roben tus marcas.

No es posible registrar nombres genéricos ni tampoco tendría sentido. Por ejemplo, aunque vendamos libros electrónicos, no podemos utilizar la expresión “libros electrónicos” como marca. Del mismo modo, los adjetivos que atribuyen ventajas al producto tampoco suelen ser aceptados como marca por sí solos, y es necesario que vayan acompañados de otra palabra. Por ejemplo, “Kinder Bueno” o “New Balance”.

Cuando se produce una innovación en tu Pyme que da lugar a productos o servicios exclusivos, es recomendable que registres los dominios web del nombre comercial que vas a dar a esa innovación, al menos los “.com” y “.es”. Los dominios “.es” se registran en el organismo público Red.es. Los dominios “.com” se registran a través de plataformas especializadas.

Cómo registrar mi nuevo diseño en 5 pasos

 En cuanto se produce una innovación en tu Pyme, lo normal es que le des un nombre comercial y lo registres como signo distintivo o marca, y por otro lado, que protejas la patente o el diseño.

A modo de ejemplo, a continuación describimos cómo se solicita la protección de un diseño industrial, en cinco pasos:

  1. Antes de plantearte el registro del diseño, busca si existen otros modelos previos, dibujos y diseños industriales registrados. Puedes buscarlos en la base de datos Invenes de la Oficina Española de Patentes y Marcas.
  2. Accede a la documentación necesaria en la página oficial de la OEPM. Los documentos varían según la modalidad, pero generalmente necesitarás aportar tus datos, describir las patentes, o en el caso de registrar un diseño, aportar el diseño en cuestión y una indicación de los productos a los que aplica. La representación gráfica del diseño podrá comprender hasta 7 perspectivas diferentes, que deberás anexar al formulario de solicitud.
  3. Para presentar la documentación, tendrás que abonar las tasas de solicitud. Puedes hacerlo vía ingreso bancario o a través de la Sede Electrónica de la web. Las cantidades varían en función del número de diseños y hay un pequeño descuento si los trámites se efectúan de manera telemática.
  4. Presenta la solicitud presencialmente en una de las oficinas de representación de la OEPM o bien vía telemática, en la Sede Electrónica citada anteriormente. Si acudes de manera presencial, tendrás que llevar 3 copias impresas de la solicitud y el comprobante del pago de las tasas.
  5. La OEPM analizará la solicitud y, si cumple todos los requisitos requeridos y no sufre ningún suspenso, se conceden en tres días. El proceso puede demorarse en torno a cinco meses en caso de suspenso antes de la concesión. Si se produce cualquier incidencia, la OEPM notificará por escrito al propietario, por lo que deberás notificar por escrito en caso de cualquier cambio de domicilio.

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