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Cómo reclamar deudas a clientes morosos

Lectura: 3 min | 3 Jul 17

Si hay algo que une a autónomos, profesionales y empresas, independientemente de su sector de actividad, mercado o tamaño; eso es el temor a la morosidad.

No solo a la suya propia, que le puede ocasionar varios disgustos, comenzando por ver su nombre en una lista de morosos y siguiendo por la dificultad de firmar un acuerdo comercial, adquirir una dudosa reputación e incluso la imposibilidad de contratar una línea de Internet. También la de sus clientes o proveedores, que puede ser, en un argot bélico, un misil en la línea de flotación de un negocio, poniendo en peligro no solo su rentabilidad, sino también su viabilidad.

Sin embargo, la morosidad en nuestro país es más alta de lo que sería recomendable y no es extraño que un autónomo o empresa, especialmente esos que ya llevan un tiempo en el negocio, se hayan encontrado alguna vez con un cliente moroso. Por contextualizar esta información, estas son algunas cifras sobre impagos en nuestro país publicadas por el Barómetro de Prácticas de Pago de Crédito Caución:

  • La morosidad en España afecta al 90% de las empresas en el mercado doméstico y al 84% en los mercados exteriores.
  • Obliga al 30% de las empresas nacionales a aplazar sus pagos a proveedores, provocando además una pérdida de ingresos al 17% de las mismas.
  • 65.000 negocios tienen tasas de impago superiores al 10%.

Y es que tener un cliente que no pague o que lo haga sin respetar los plazos, puede convertirse en un problema de grandes dimensiones.

Planificación y constancia, claves para reclamar tus pagos

Si, a pesar de tomar precauciones, te enfrentas a un cliente moroso, hay una regla de oro que debes seguir: sé constante, no lo dejes pasar, insiste en que te paguen.

La razón es simple, dejar que corra el reloj y pasen días y meses siempre juega a favor del moroso. Ten en cuenta que, normalmente, un cliente que no pague no es porque no quiera, sino porque no puede. Por eso, especialmente si tu cliente es una empresa, es muy posible que esté en problemas, acabe desapareciendo y entonces ya no tenga responsabilidad sobre esa deuda.

Pero antes de comenzar a insistir, es recomendable que planifiques muy bien cómo va a ser el trato con el moroso y por eso te damos algunas claves:

Documentación previa

Antes de ponerte en contacto con el moroso, corrobora si realmente hay una deuda, recoge las facturas pendientes, verifica sus conceptos, importes, fechas, si han sido reconocidas por el deudor o si se han comprometido a su pago en alguna fecha concreta.

Además, puedes contactar con otros proveedores del cliente deudor para conocer si están en una misma situación y podéis tomar medidas comunes y hacer fuerza en un mismo sentido.

Envíos justificados

Enviar las facturas por correo certificado con acuse de recibo, mandar un mensajero a por el cheque o pagaré de tu cliente o remitir un adeudo bancario a cargo de su cuenta, son algunas medidas que, en el caso de que finalmente haya que acudir a un juicio a resolver el impago, pueden ayudarte a decantarlo de tu lado.

Y es que no haber recibido la factura, no conocer la fecha del cobro o no tener la firma del administrador de la entidad, son excusas muy frecuentes en los morosos.

Contacto personal

El contacto directo es más eficaz, por lo que una llamada de teléfono siempre es una buena opción. Tu actitud debe ser cercana y amistosa, pero también clara y directa. No comiences atacando o poniendo en duda su intención, explícale que seguramente haya sido todo un malentendido. Hazle ver cómo te afecta ese impago, trata de conseguir un reconocimiento y compromiso de pago por su parte.

Si no logras contactar con él, envíale un burofax. En un futuro proceso judicial puede serte de utilidad.

Propón alternativas o soluciones

Como antes hemos comentado, es muy probable que el deudor no pueda pagar, no que no quiera hacerlo. Por eso, trata de encontrar soluciones que te permitan, al menos, recibir una parte del dinero: reducción por pronto pago, pagos a plazos, intercambio comercial…

Si todo esto no funciona, solo te quedará reclamar lo que es tuyo por la vía legal. Recuerda que hay más opciones que el paso por el juzgado, pues desde el año 2015, la Ley de Jurisdicción Voluntaria establece que puedes exigir las deudas e impagos de alguno de tus clientes también ante un notario, en un procedimiento a priori más ágil y con un coste similar.

Para evitar morosos, prevención

Como ves, enfrentarte a un impago con un moroso es una situación complicada que requerirá de un tiempo que podrías dedicar a otros menesteres que repercutan positivamente en el crecimiento de tu negocio.

Por esto, te damos una última recomendación. Existen diferentes registros de morosos que puedes consultar antes de firmar un acuerdo comercial. A través de los mismos, es posible confirmar si esa empresa o persona tiene deudas con otras entidades y, por lo tanto, hay más probabilidades de impagos. Algunos de los más relevantes pertenecen a entidades privadas, como Asnef o Experian Bureau de Crédito, y se pueden consultar previo pago.

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