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Cómo aplicar la contabilidad analítica a tu empresa

Contabilidad analítica: qué es, cuáles son sus ventajas y cómo aplicarla en tu empresa

Lectura: 4 min | 14 Ene 19

En un contexto marcado por la universalización de Internet como canal de venta, cada vez más empresas diversifican líneas de producto o mercados. Como consecuencia, muchas están aplicando ya la contabilidad analítica, una rama que “fragmenta” el negocio. Te contamos en qué consiste y cómo aplicarla paso a paso.

El universo digital en que nos encontramos inmersos ha convertido a Internet en una de las principales plataformas de venta. El último estudio European Ecommerce Report de 2018 concluye que el 56% de las ventas realizadas de un país europeo a otro tienen lugar a través de marketplaces, es decir, webs de comercio electrónico. La previsión es que 2018 cerrará con 602 billones de euros generados mediante eCommerce, 13% más que el año anterior.

Este escenario ha propiciado que las empresas diversifiquen sus líneas de producto. Un buen ejemplo de diversificación lo encontramos en KFC, la cadena de comida rápida que el año pasado abrió nuevas líneas de mercado: creó un smartphone junto a Huawei para conmemorar el 30 aniversario de su primera apertura en China y lanzó su propia colección de moda.

Contabilidad analítica vs contabilidad financiera

Como consecuencia de la ramificación de productos, se requiere mayor control de los gastos e ingresos que genera cada segmento. Esto genera la necesidad de invertir en más recursos financieros. En este sentido, cada vez más empresas se decantan por la contabilidad analítica, también llamada de contabilidad de costes.

Esta contabilidad permite “fragmentar” el negocio, distribuyendo los ingresos y los gastos de cada línea de mercado, producto o cliente. El objetivo es calcular la rentabilidad de cada área por separado, de modo que puedas decidir qué líneas son productivas.

La principal diferencia entre esta contabilidad y la financiera radica en que esta última tiene como objetivo presentar la situación de la empresa en un determinado momento del año y es de carácter obligatorio, mientras que la analítica está más enfocada a medir la rentabilidad de los recursos de la entidad, y es exclusivamente de uso interno.

Qué es la contabilidad analítica

Beneficios de la contabilidad analítica

Entre las ventajas de la contabilidad analítica con respecto a otros modelos de contabilidad, destacan las siguientes:

  • Permite tener más control de tu negocio. Si cuentas con líneas de productos muy diferentes, es recomendable fraccionar los costes e ingresos de cada una de ellas
  • Es la base para tomar decisiones estratégicas. Ver los datos por separado te ayuda a decidir sobre la ejecución de proyectos, el rendimiento real de tu negocio o los recursos que vas a destinar a una determinada campaña, etc.
  • Es de uso interno, no está sujeta a la regulación mercantil (como es el caso de la contabilidad financiera). Es decir, puedes adaptarla según las necesidades de tu empresa
  • Mejora la productividad y la eficiencia, pues define detalladamente en qué partes del proceso se están registrando pérdidas
  • Contribuye a planificar la gestión empresarial de forma más ordenada y atendiendo únicamente a criterios económicos
  • Es una vía para diferenciar los tipos de coste de tu negocio. Hay gastos que son transversales a las diversas líneas de tu empresa, pero hay otros que es posible que varíen. Visualizar la totalidad de ellos permite comprobar cuáles son gastos fijos y cuáles son variables

Cómo aplicar la contabilidad analítica

La contabilidad analítica es, en esencia, un análisis de los costes de tu negocio. La opción más recomendable es utilizar un programa de gestión similar a un ERP o un software de facturación. También, que sea el profesional encargado de la contabilidad de tu empresa el encargado de liderar el proceso.

En cualquier caso, y aunque el procedimiento de contabilidad variará en función de cada empresa, hay una serie de aspectos que deben tener en cuenta todas las organizaciones:

  1. Crea un código para cada línea de producto

Si, por ejemplo, tienes un negocio de venta de ropa y has diversificado lanzando una línea de joyas, es aconsejable que asignes un código numérico a “Mercado de ropa” y otro a “Mercado de joyas”. También puedes separar los costes por productos, departamentos de la empresa, clientes, etc. Este tipo de contabilidad te permite obtener la rentabilidad del segmento que elijas.

  1. Calcula todos los costes

Debes desglosar el precio de todos los servicios o activos necesarios para desarrollar tu actividad, desde los costes fijos (alquiler de local, coste de personal, etc.) hasta los variables (materia prima, coste de distribución, etc.). Repite este paso en cada una de los verticales de tu negocio. En este proceso se pueden analizar tipos de costes como los de distribución, de administración, de financiación y de producción.

  1. Computa los ingresos que percibes

Igual que calculas los costes, también debes valorar qué ingresos y facturación producen los ejes comerciales en los que operas. Este cálculo, que se realiza por separado en cada línea mercantil, dará diferentes resultados que posibilitarán comprobar cuál te proporciona más dinero mensualmente.

  1. Cuantifica los resultados

Una vez has calculado los costes e ingresos, es el momento de evaluar el resultado neto, es decir, qué beneficio te queda tras haber pagado todos los costes. Este dato será diferente en cada área, pues da las claves para saber qué línea de producto es más rentable.

La contabilidad analítica es una herramienta más de control y planificación del negocio. Además, ofrece más precisión que la financiera, dado que la puedes valorar según tus necesidades en cada momento. Esto te da la opción de identificar las posibles pérdidas y en qué segmento se producen y, por consiguiente, resulta muy útil a la hora de tomar decisiones.

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