[wpdreams_ajaxsearchlite]

Marco Topo: juegos interactivos en el museo [Vídeo]

Lectura: 2 min | 29 Sep 16

¿Alguna vez has visitado un museo con niños? A la tercera sala ya empiezan a aburrirse. Para evitarlo, los creadores de Marco Topo han ideado un juego que les convierte en exploradores, armados solo con una tablet y un libro de pegatinas donde van liberando personajes. Una experiencia divertida para los niños y un descanso para los padres.

El Museo Sorolla, dedicado al genial pintor valenciano, y el Museo Nacional de Ciencias Naturales, famoso por sus dinosaurios y sus meteoritos, son dos de los espacios donde Liborio López, alma mater de este proyecto junto a Mikel Villa, ofrece las aventuras de Marco Topo.

Hasta ahora, los museos ofrecían actividades para niños en determinados horarios, así como las habituales visitas escolares donde los chavales tratan de tomar nota a toda prisa para el trabajo que tendrán que entregar al día siguiente. ¿Pero qué pasaba cuando unos padres de familia llegaban al museo con sus hijos un fin de semana? Es a lo que los creadores de Marco Topo tratan de dar respuesta con su juego interactivo.

Para Liborio López, un informático malagueño con espíritu emprendedor, poner en marcha este proyecto ha sido un reto descomunal. No solo salvar problemas técnicos y encontrar financiación, sino convencer a los museos, a veces tan reacios a la innovación, de las bondades de su producto. La complicidad de los responsables de estos espacios culturales ha sido decisiva para que la empresa haya salido adelante.

“¿Es fácil llevar a un niño a conocer el patrimonio cultural?”, se pregunta Liborio. “Es muy difícil mantener su concentración. Pudimos comprobar que cuando les propones retos y les enseñas el patrimonio de una forma divertida, los niños se divierten y están encantados de repetir la experiencia. Y los museos son el hábitat natural de Marco Topo”.

Nada más llegar al museo, los niños reciben una tablet y un cartón donde tienen que ir pegando las pegatinas -los “flopis”- de los personajes de Marco Topo a medida que van resolviendo los retos que les plantea el juego, que van siguiendo atentamente en la pantalla. Mientras los padres se recrean en los cuadros, los niños van a su ritmo. Según Liborio, incluso al final de la visita son los propios hijos los que sorprenden a sus padres o sus abuelos con curiosidades del museo.

El juego, que se vende en las taquillas y en la tienda de los museos, ha ido perfeccionándose con la experiencia de los propios niños. “Los niños ocupan un papel clave al crear Marco Topo. La opinión de los niños de nuestro entorno fue fundamental para el diseño del juego, de la interfaz y de los personajes. Seguimos aprendiendo de los niños y haciendo cambios sugeridos por ellos”, explica Liborio López.

En Marco Topo se han especializado en museos, pero también han diseñado recorridos por el centro de ciudades y parques naturales y urbanos. Será el siguiente paso: pasar de las visitas culturales al turismo medioambiental. Siempre con el mismo objetivo: entretener a los niños y que, en la ciudad o en la montaña, se sientan un poco como pequeños Indiana Jones.

Suscríbete a nuestra Newsletter y recibe los artículos en tu email.