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Hacienda me ha sancionado, ¿qué puedo hacer?

Lectura: 3 min | 31 Ago 17

Llegas a casa. Abres el buzón y… ¡Sorpresa! Una carta de Hacienda. No tiene por qué llevar malas noticias, pero uno siempre tiende a preocuparse. Pongámonos en lo peor: es una sanción. Pese a ello, no está todo perdido. Hay que actuar con cabeza. Sentarse. Ver qué ocurre y emprender una estrategia. Aquí algunos consejos.

Lo primero: el trabajo previo a una posible reclamación

Debemos entender por qué nos han multado. Qué motivos tiene Hacienda para ponernos esa multa que no deseamos. Normalmente los argumentos del fisco tienen que ver con cuestiones que, o bien no sabíamos que eran punibles, o bien no entendemos. Para este último caso, conviene acudir a una oficina para que nos den todos los detalles.

Una vez tenemos la información, debemos comprobar los siguientes puntos:

  • Los motivos por los que nos sancionan. El hecho de que nos digan simplemente que hemos ingresado una cantidad menor por tal o cual impuesto no es suficiente. Lo prueba la jurisprudencia del Tribunal Supremo. Tiene lógica, como ocurre con las sentencias judiciales, que las multas de la Agencia Tributaria estén bien motivadas.
  • Comprobemos si hay discrepancias. Como comentábamos, podemos interpretar una norma tributaria de forma distinta. Suele pasar con deducibilidades de gastos (tickets de restaurante, recibos de suministros, etcétera). También puede haber discrepancias con ciertas deducciones.

Terminada esta primera fase, efectivamente podemos llegar a dos conclusiones: la sanción es justa, o la multa no se ajusta a la realidad.

Si estamos en el primer caso, lo mejor es pagar, y cuanto antes mejor. Si no se pide aplazamiento o se solicita el pago fraccionado, se puede obtener un 25% de descuento. Pero conviene estar seguros y no dejarse llevar por esa reducción. Si estamos seguros de que la Agencia Tributaria no tiene razón, conviene reclamar.

Es recomendable dejarse asesorar por profesionales cualificados en la materia. Un asesor fiscal nos puede ayudar a decidirnos entre ese 25% de descuento por pronto pago o la reclamación administrativa.

Cómo reclamar

Por la vía administrativa tienes dos posibilidades. Por un lado está el Recurso Potestativo de Reposición. Consiste en una reclamación que juzga la propia Agencia Tributaria, sí, la misma que te ha sancionado. No es alto el porcentaje de éxito por esta vía.

Para el caso que nos ocupa (la reclamación de una sanción), la cuantía a pagar queda suspendida sin necesidad de prestar avales mientras el recurso se resuelve.

Por esta vía no se pueden recurrir los asuntos que tengan que ver con impuestos propios de las Comunidades Autónomas o de ayuntamientos, excepto el Impuesto Sobre Bienes Inmuebles.

La propia AEAT especifica los detalles en su web, aunque avanzamos aquí lo más importante.

  • ¿Qué hay que presentar? Un formulario con los datos del reclamante y el domicilio de notificaciones. Además habrá que rellenar las alegaciones. La AEAT facilita también un documento para cumplimentar el recurso.
  • ¿Dónde se presenta? En las oficinas de la AEAT, de Correos o de forma telemática.
  • ¿Qué plazo hay? Un mes desde el día siguiente a la notificación.

También existe la posibilidad de interponer un recurso ante los Tribunales Económicos-Administrativos. Se puede hacer tras ser notificada la sanción o tras agotar la interposición del recurso potestativo del que hemos hablado antes.

Es necesario señalar que, en este caso, la palabra “tribunal” lleva a engaño. Este no es un órgano judicial, sino administrativo. Depende del Ministerio de Hacienda.

La reclamación se puede realizar ante el Tribunal Económico-Administrativo Central (TEAC) o los regionales (TEAR) y locales (TEAL). En esta publicación del Ministerio de Hacienda detalla dónde hay que acudir según el caso (

En este caso no hay un formulario, pero hay que presentar igualmente un escrito con la siguiente estructura:

  • Encabezamiento: órgano administrativo al que se dirige la reclamación (ya que esta vía se puede usar para más asuntos además de las sanciones de Hacienda) y el tribunal Económico-Administrativo competente.
  • Contenido: identificación (nombre, apellidos o razón social y NIF), domicilio de notificaciones y acto que se impugna.
  • Alegaciones.

Hay además un procedimiento abreviado para estos casos:

  • Cuantías inferiores a 6.000 euros.
  • Cuando se alegue solamente la inconstitucionalidad o ilegalidad de normas, falta o defecto de notificación, insuficiencia de motivación o incongruencia del acto impugnado o cuestiones relacionadas con la comprobación de valores.

Esta resolución se resuelve en 6 meses y el escrito debe contener obligatoriamente las alegaciones.

Para todo lo demás queda lo contencioso-administrativo. Esta vez sí, hablamos de la vía judicial, que requiere la asistencia de abogado y procurador. Los tiempos se alargan por esta vía, aunque puede resultar que no se tenga más remedio. Para saberlo hay que estar bien asesorado siempre.

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