Ley de Segunda Oportunidad: cómo reflotar tu negocio si eres autónomo
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Ley de Segunda Oportunidad

Ley de Segunda Oportunidad: cómo reflotar tu negocio si eres autónomo

Lectura: 4 min | 28 Dic 19

Casi 4 de cada 10 españoles sueñan con poner en marcha su propio negocio. Sin embargo, el miedo al fracaso es uno de los principales frenos a la hora de tomar la decisión de emprender. Supone un riesgo que debe afrontar cualquier autónomo. Para intentar paliar este obstáculo surge la Ley de Segunda Oportunidad, una regulación especialmente indicada para autónomos mediante la cual pueden renegociar nuevas condiciones con los acreedores e incluso conseguir la cancelación de sus deudas para poder empezar de nuevo. Te contamos en qué consiste.

La Ley de Segunda Oportunidad, que en realidad supone una modificación de la Ley Concursal, es una normativa a la que tan solo se han acogido 9.000 personas en los cuatro años que lleva vigente en España, según el Instituto Nacional de Estadística. Un dato reducido si tenemos en cuenta que el 99,83% del tejido empresarial español está formado por pequeñas y medianas empresas.

Esta ley constituye un recurso de gran utilidad para las personas que dirigen su propio negocio. Su objetivo es exonerar o cancelar deudas a particulares, autónomos y pymes, que hayan fracasado en su aventura empresarial y que, hasta el momento, debían afrontar sus deudas con su patrimonio. Además, la ley garantiza el derecho de cobro de los acreedores.

Es decir, actúa como una alternativa que trata de paliar los efectos de las deudas para los autónomos, que pueden llegar a ser devastadores, sin que los acreedores dejen de cobrar su dinero. La Ley de Segunda Oportunidad sería el equivalente a los procesos concursales, pero trasladada al ámbito de autónomos y particulares.

Quote Ley Segunda Oportunidad

Requisitos para beneficiarse de la Ley de Segunda Oportunidad

El proceso que contempla esta ley tiene dos pasos principales. En primer lugar, renegociar la deuda con el acreedor, ya sea una entidad financiera, un cliente, etc. Si esta negociación no resulta efectiva, el autónomo podría solicitar a un juez la cancelación de la deuda.

Como hemos dicho, a esta ley se pueden acoger particulares, autónomos y pymes, pero hay que cumplir una serie de requisitos para poder acogerse e iniciar el proceso. Principalmente, son estos dos:

  • Acreditar que no puede hacer frente a las deudas que tiene. Como autónomo debes demostrar que la totalidad de tu patrimonio se ha liquidado en el concurso y que, además, has pagado a los deudores la máxima cuantía posible. Eso sí, la cuantía de la deuda no podrá superar los 5 millones de euros.
  • Demostrar que eres deudor de buena fe.

¿Cómo se demuestra la “buena fe del deudor”?

Este punto es muy importante en esta ley, pues está basada prácticamente en su totalidad en esta voluntad. Para que un autónomo pueda ser considerado como deudor de buena fe, también tiene que cumplir algunos requisitos, que son los siguientes:

  • Haber intentado alcanzar un acuerdo extrajudicial con los acreedores antes de acudir al concurso.
  • Haber tratado de pagar, como mínimo, el 25% del importe de los créditos concursales ordinarios.
  • En el caso de los autónomos, no deben haber sido declarados culpables en el concurso de acreedores. Esto es, que el juez no considere que su insolvencia haya sido propiciada intencionadamente por la misma persona. Para cumplirlo, deberán haber solicitado el concurso en los dos meses posteriores a la detección de la insolvencia.
  • Que en los diez años inmediatamente anteriores, el deudor no se haya beneficiado de la Ley de Segunda Oportunidad, y tampoco haya sido condenado por delitos contra el patrimonio, el orden socioeconómico, de falsedad documental, contra la Seguridad Social o Hacienda o contra los derechos de los trabajadores.
  • Que el deudor no haya rechazado una oferta de empleo que se adecúe a sus condiciones y capacidades en los cuatro años anteriores. No obstante, este requisito es subjetivo y delicado, ya que la ley no especifica las condiciones, características o retribución de la oferta.

Si como autónomo te encuentras en esta situación, es importante que aceptes tu inclusión en el Registro Público Concursal durante cinco años para demostrar tu intención de buena fe. El objetivo es que cualquier persona que esté interesada en consultar tu situación pueda hacerlo de forma transparente.

Quote Ley Segunda Oportunidad

¿Se pueden cancelar todas las deudas?

Es importante aclarar que esta ley no implica la exoneración o eliminación de todas las deudas. Por consiguiente, se podrán cancelar las deudas ordinarias y las subordinadas, así como la parte que supere la garantía en un crédito privilegiado. Es decir, la deuda pendiente después de la subasta y la ejecución de un inmueble.

El pasado mes de julio, el Tribunal Supremo modificó en una sentencia el tratamiento de la deuda pública. Básicamente, esta sentencia ha ampliado los límites de exoneración de la deuda, extendiéndolos también a deudas contraídas con la Agencia Tributaria y la Seguridad Social, que hasta el momento estaban exentas de exoneración en la Ley de Segunda Oportunidad. A partir de ahora, se podrá liberar hasta el 70% de las deudas contraídas con las Administraciones Públicas.

En cualquier caso, las deudas no desaparecen de forma permanente. Durante los cinco años siguientes, cualquier acreedor podrá pedir que se revoque la exoneración de las deudas si cree que el deudor no ha actuado de buena fe o si sospecha que ha tenido alguna conducta fraudulenta que sea motivo de revocación de la exoneración.

La Ley de Segunda Oportunidad es un mecanismo legal al que los autónomos se pueden acoger para poner en marcha un nuevo negocio si no han tenido éxito en el primero. Sin embargo, beneficiarse de ella implica invertir todo tu patrimonio previamente a la hora de intentar pagar las deudas. En ningún caso puedes tratar de acogerte a esta normativa tratando de preservar íntegramente todos tus bienes.

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