Ley Reguladora del Trabajo a Distancia: ¿cómo afectaría a tu negocio? - Ideas para tu Empresa
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Ley Reguladora del Trabajo a Distancia: ¿cómo afectaría a tu negocio?

Lectura: 4 min | 7 Jul 20

Como consecuencia de la crisis sanitaria el teletrabajo ha sido obligatorio para 20 millones de españoles. Tras la experiencia, muchas empresas han visto que esta forma de trabajar puede llevarse a cabo perfectamente. Sin embargo, hay algunas cuestiones que conviene que estén reguladas, como los gastos que conlleva para el empleado el teletrabajo o la falta de desconexión del trabajo. Por ello ya se baraja la posibilidad de aprobar la Ley Reguladora del Trabajo a Distancia.

Hasta ahora el teletrabajo era una fórmula laboral a la que se acogían sobre todo los autónomos. Sin embargo, esto parece haber cambiado. El Banco de España presentó un informe el pasado mes de mayo en el que reflejaba algunos datos que contribuyen a pensar que la decisión sobre el teletrabajo no será circunstancial y pasajera. Todo parece indicar que se consolidará como una nueva opción laboral en España. En el documento se plasman cifras como que los asalariados con contrato indefinido podrían aumentar su potencial de teletrabajo hasta en un 31%. El informe asegura también que el 30,6% de los trabajadores podría teletrabajar, frente al 8,4% que lo hacía antes de la pandemia.

Ante esta realidad, el Ejecutivo está barajando la opción de crear un proyecto de ley que regulará los derechos de los trabajadores a distancia. Lo primero que ha hecho para definir un marco legal es realizar una consulta pública sobre los aspectos que debería recoger el proyecto. Os contamos qué aspectos estaban ya contemplados antes de la crisis sanitaria generada por el coronavirus y qué consideraciones se podrían establecer en la nueva norma.

Antecedentes normativos relacionados con el teletrabajo

El teletrabajo es objeto de regulación desde hace años a nivel nacional e internacional. De hecho, hay varias normas establecidas que deben cumplirse en este ámbito laboral. Varias confederaciones y organizaciones a nivel europeo firmaron un acuerdo en el que contemplaban las condiciones laborales que los teletrabajadores debían aprovechar. Algunas de estas consideraciones son las siguientes:

  • Condiciones del empleo: aquellos empleados que teletrabajen deberán tener los mismos derechos que los que no lo hacen. Igualmente, se contempla la posibilidad de desarrollar acuerdos específicos que recojan las singularidades del teletrabajo.
  • Voluntariedad: el empresario debe ofrecer el teletrabajo como una decisión voluntaria. Así, tanto la empresa como el trabajador tendrán libertad para decidir dónde ejercer su ocupación.
  • Equipamiento: aunque este apartado pueda resultar más evidente, se contempla que el responsable de proporcionar el equipo de trabajo adecuado será el empresario.
  • Formación: los empleados que teletrabajen deben estar sujetos a los mismos derechos de formación y evaluación que aquellos que no lo hagan.
  • Derechos colectivos: los teletrabajadores deben disfrutar de los mismos derechos colectivos que aquellos que trabajan desde las oficinas.

Por otra parte, la Ley 3/2012, de 6 de julio para la reforma del mercado laboral fue la primera que contempló el teletrabajo dentro del marco legal español. A medida que ha pasado el tiempo, los derechos de los empleados que teletrabajan se han contemplado en otros proyectos. Uno de los más recientes es la Ley Orgánica 3/2018, en la que se regulaba el uso de dispositivos digitales para contemplar el derecho a la intimidad y a la desconexión laboral.

Qué aspectos podría recoger la Ley Reguladora del Trabajo a Distancia

La situación actual en la que millones de personas están trabajando desde casa ha puesto de manifiesto aquellos aspectos que pueden influir en el desarrollo laboral de los trabajadores. El documento de consulta identifica algunos de los inconvenientes más comunes para los empleados. Entre ellos destacan la protección de datos, la brecha de seguridad, el tecnoestrés o los horarios continuos.

Por consiguiente, el Gobierno valora cumplir una serie de objetivos con la nueva normativa que regule el teletrabajo y, aunque la ministra de Trabajo Yolanda Díaz, confirmó que todavía no hay una fecha la publicación concreta para la puesta en marcha de esta ley, sí aseguró que contemplará medidas que regulen, entre otros, los siguientes aspectos:

  • La desconexión digital: limitar el uso de herramientas tecnológicas es clave para evitar comunicaciones laborales en tiempo de ocio. Además, es importante contemplar este punto para que no se produzca el síndrome del «empleado quemado».
  • La voluntariedad de elegir el espacio de trabajo: lo ideal sería que los trabajadores elijan dónde quieren desempeñar su actividad. No obstante, sería preferible que la empresa estuviese informada.
  • La responsabilidad de la empresa sobre algunos de los gastos que conlleva el trabajo a distancia: de la misma forma que las empresas se hacen cargo de los gastos en los que incurren los trabajadores cuando están en la oficina, se contemplará que también cubran los gastos producidos durante el teletrabajo. Un ejemplo claro de esto podría ser las llamadas telefónicas que se realicen con motivos laborales desde el móvil personal del trabajador.

Teletrabajo: casos de éxitos en países europeos

El modelo de trabajo en remoto tiene ya un largo recorrido en diversos países europeos. Uno de ellos es Suiza, en el que la ley establece que el teletrabajador tiene derecho a pedir una compensación económica por el alquiler de su casa.

Otro caso de éxito lo encontramos en Países Bajos, que según Eurostat, es el país de la Unión Europea que contaba con más teletrabajadores antes de la crisis sanitaria, En total, el 14% de la población tenía esta opción como preferente, muy lejos del 4% atribuido a España. Muy de cerca le siguen Finlandia, con el 13% de población teletrabajando, Luxemburgo (11%) y Austria (10%).

Los empresarios deben tomar una decisión durante los próximos meses, y es analizar si les compensa mantener el modelo de trabajo antiguo, en el que todos los empleados debían acudir a su centro de trabajo o instaurar el trabajo a distancia. Otra de las opciones que se están barajando en las compañías es implantar un modelo híbrido, en el que se combine el trabajo presencial y en remoto. En cualquier caso, la previsible aprobación de la Ley Reguladora del Trabajo a Distancia será fundamental para que la consolidación de esta fórmula laboral se realice con éxito.

 

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