Por qué deberías a recurrir a los micronfluencers
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Microinfluencers

Por qué deberías a recurrir a los micronfluencers si quieres dar a conocer tu marca

Lectura: 4 min | 16 Nov 20

Autor: Alberto Payo

Si eres propietario o socio de un negocio o una startup y ya has probado con los canales de publicidad tradicionales y también los digitales con poco éxito, quizás deberías abrazar una fórmula que es cada vez más utilizada. Hablamos del marketing de influencers o Influencer Marketing.

Ya son muchas las compañías que recurren a estos talentos para promocionar sus productos o servicios o llevar a cabo campañas que tengan mucho alcance, sobre todo entre el público más joven.

En su II Estudio de Anunciantes 2020 con Influencers la agencia SocialPubli habla de que el 42% de anunciantes piensan que el marketing de influencers es el canal que obtiene el mejor ROI (retorno de la inversión), en comparación con social ads, SEO y email marketing. Asimismo, para el 89,2% de los anunciantes el Influencer Marketing resulta muy efectivo.

Sin embargo, en los últimos años se ha puesto de manifiesto que hay cierta crisis de credibilidad en el caso de los influencers con muchos seguidores, que son demasiado populares o directamente que son personajes famosos.

Por ello, las marcas están prefiriendo dedicar sus esfuerzos a los llamados influencers de nicho o microinfluencers. Aunque no tengan tanta audiencia como los anteriores, parece que sí son beneficiosos respecto a otra métrica distinta, el “enganche” o ratio de interacción de sus seguidores.

La firma española de marketing de influencia Binfluencer ha realizado un estudio usando sus múltiples campañas y concluye que la tasa de engagement es mayor entre los influencers que tienen entre 3.000 y 10.000 seguidores (8,21), mientras la misma se reduce a la mitad (4,1) en el caso de aquellos que superan los 50.000 followers. Esta cifra volvería a caer al 50% (2,34) con creadores de contenido de más de 50 millones de seguidores.

Estas son algunas de las razones por las que un negocio, pyme o startup que quiera promocionarse debería reparar en estas figuras, pero no las únicas. Al ser influencers de nicho, que quizás están especializados en un área o temática, se vuelven más atractivos para las empresas cuya actividad está enmarcada en dicho vertical.

Además, son percibidos como más cercanos al público -y a su vez más creíbles-, precisamente porque tienen capacidad para interactuar más con sus seguidores y al tener una cantidad más modesta pueden atenderlos mejor.

Obviamente, como ventaja también está lo que cobran, que es una cantidad bastante más pequeña que la que suelen manejar los influencers famosos por sus acciones.

Cuánto cobra un microinfluencer

Los influencers tienen tarifas diferentes, dependiendo de su número de seguidores y también de los países donde estén ubicados. Obviamente, los microinfluencers van a pedir cantidades bastante más bajas que las que puedan exigir figuras con millones de seguidores.

Según una tabla publicada por Thinketeers, central de Influencer Marketing, la tarifa de uno de estos creadores de contenido con una audiencia media/baja en España puede situarse en la horquilla de entre los 300 y 1.000 euros por un texto, foto o vídeo patrocinado.

Por su parte, la agencia de marketing Obviously, que trabaja con una red de 440.000 creadores, apuntaba en un artículo publicado en Business Insider una cifra bastante inferior. Según su CEO, Mae Karwowski, las marcas pagarían a los microinfluencers de media unos 150 dólares en efectivo y otros entre 100 y 150 dólares en especies (es decir, un valor añadido de productos para el anuncio que corresponda).

Cómo contratar a un microinfluencer

Hay dos vías para hacerlo. Cada vez es más común la fórmula de las agencias de Influencer Marketing o agencias de Relaciones Públicas que trabajan con estos talentos. Muchas están especializadas en ellos y cuentan con un portfolio muy amplio que abarca todo tipo de temáticas. Esta fórmula puede ser muy recomendable para aquellas empresas o negocios que quieran disponer de un creador de contenido alineado con su marca y valores, pero no sepan a quién recurrir o a quién buscar.

No obstante, hay muchos microinfluencers que no tienen ‘representante’ y se dedican a responder a este tipo de solicitudes comerciales motu proprio. Así, es común que en sus perfiles de Instagram, YouTube o TikTok incluyan un correo electrónico para que aquellas marcas o compañías interesadas en contratarlos se pongan en contacto con ellos.

En este último caso corresponde a los negocios hacer una labor más proactiva y de investigación y buscar ellos mismos a aquellas figuras que mejor puedan encajar con lo que hacen y su cultura corporativa. Esto tiene sus ventajas, pero también sus inconvenientes. Al reducir intermediarios quizás se pueda hacer una comunicación más directa entre las dos partes e incluso eliminarse parte del coste.

Código de conducta para trabajar con influencers

La asociación Española de Anunciantes (aea) y la Asociación para la Autorregulación de la Comunicación Comercial (AUTOCONTROL), junto al Ministerio de Asuntos Económicos y Transformación Digital y el Ministerio de Consumo, han elaborado un Código de Conducta sobre el Uso de Influencers en Publicidad con el fin de que las marcas y empresas que trabajan con estas figuras se comprometan a cumplir en sus comunicaciones comerciales las normas reflejadas en el mismo.

La primera de ellas es que aquellos contenidos digitales que tengan consideración publicitaria deberán ser fácilmente identificables y visibles para sus seguidores. Se recomienda incorporar etiquetas como “publicidad, “patrocinado por” o “regalo de (marca)”. Se hace énfasis no solo en que se añada a textos, vídeos o stories generadas por los influencers, sino también a aquellas menciones pagadas que realicen en redes sociales.

Dependiendo del medio o el mensaje, debería ser escrita y/o verbal. Además, se pide que se sitúe al principio de la comunicación. Si se habla de un artículo, debería colocarse preferiblemente al principio del mismo (en el título, foto o inicio del texto).

Asimismo, la etiqueta identificativa de publicidad debería mantenerse cuando el influencer comparta el contenido o repostee este en otras redes o plataformas. Este código entrará en vigor el próximo 1 de enero de 2021.

Si se realiza un incumplimiento de las normas éticas y hay reclamaciones por parte de los consumidores el Jurado de la Publicidad será el encargado de dirimir y resolver las mismas.

Autor

Alberto Payo

Periodista/ digital/ tecnología/ redactor/ reportero/ startups/ apps/ emprendedores/ transformación digital

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