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Por qué no crecen las Pymes

¿Por qué les cuesta tanto crecer a las Pymes?

Lectura: 4 min | 2 Mar 17

A grandes rasgos todos los ecosistemas empresariales son muy parecidos, pero, como siempre, el diablo está en los detalles. Es cierto que cualquier país que observemos tiene un tejido formado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas.

Sin embargo, se topan con un problema importante: el crecimiento de las Pymes. España no es una excepción: más del 99% de las compañías son Pymes, pero tienden más a la P de pequeñas que a la M de medianas, y eso conlleva algunos problemas, siendo uno de los más destacados su expansión.

Las cifras que dificultan el crecimiento de las Pymes

En España, el peso de las micro y pequeñas empresas es mucho más elevado que el de los países vecinos. Eso se ve en el número medio de empleados por empresa. En Alemania está en 12 y en Reino Unido en 10,1, mientras que en España se sitúa en 4,6. Por debajo sólo están Italia y Portugal, según el informe La empresa mediana española, del Círculo de Empresarios, a partir de datos de la oficina estadística de la Unión Europea, Eurostat.

El documento muestra que la participación en el tejido empresarial de las compañías medianas (de 50 a 249 empleados) se ha reducido. La estimación para 2016 se situaba en el 0,6% del total, frente al 94,6% que representan las microempresas (de 0 a 9 empleados). De nuevo está al nivel de Portugal e Italia. En Reino Unido se sitúa en el 1,5% y en Alemania en el 2,6%.

La aportación de esas compañías al empleo total también es mínima en España. De hecho, se observa cómo en Portugal, con un porcentaje de medianas empresas idéntico a España (0,6%), el número de asalariados está tres puntos por encima, con un 16,4% del total. Es un problema estructural de las Pymes españolas: a las pequeñas les cuesta crecer.

Los problemas de las Pymes para crecer

Pero, ¿por qué es un problema el crecimiento de las Pymes? Como señala el informe del Círculo de Empresarios, las empresas más grandes son más productivas. En España no existe un problema respecto al número de grandes compañías (0,1% del total). De hecho está en línea con otros países como Francia o Italia. Las debilidades están en otro sitio.

Hay que resaltar que la productividad – que sale de dividir el valor generado por el número de empleados – es mayor en la empresa mediana española que la de la media de Alemania, Francia, Reino Unido, Italia y Portugal. Pero el problema es que hay pocas medianas, un número en línea con nuestros vecinos de grandes, y muchísimas más pequeñas y microempresas.

Si se pone la lupa en las empresas medianas y las grandes (más de 249 empleados) se ve cómo generan más de la mitad de la producción total (55,2%) siendo sólo el 0,7% de todo el tejido empresarial.

¿Por qué no hay más empresas medianas y grandes?

Las microempresas tienen menor productividad que sus hermanas mayores. Además en España su nivel es especialmente bajo en comparación con los vecinos europeos. Depende del sector, no todos tienen anhelos de convertirse en una multinacional, pero también pocos rechazan que su compañía crezca. Entonces, ¿qué se lo impide?

Según el estudio de Ricoh Europe titulado El síndrome del hijo mediano, las barreras al crecimiento les cuestan a las empresas europeas medianas 433.000 millones de euros al año. En el pódium están estos tres motivos.

  • Mayor riesgo de fracaso y peor acceso a la financiación
  • Dificultad para atraer los mejores talentos
  • Falta de apoyo gubernamental

Como vemos, los medianos empresarios tocan a diferentes puertas para exponer sus problemas: los gobiernos y legisladores, el sector financiero… También reconocen lagunas propias, sobre todo en la cuestión tecnológica.

Según la encuesta, el 30% de las empresas medianas no han implementado todavía ningún avance digital en su negocio. Pero la adopción por sí sola no significa nada, de hecho una de cada cuatro que sí lo ha hecho manifiesta que no detecta que haya generado impacto alguno en su actividad.

Empresas medianas, las grandes perjudicadas a la hora de crecer

Este tipo de compañías son víctimas, según el informe, del síndrome del hijo mediano (middle child syndrome) consistente en tener más competencias que el hermano menor (pequeñas empresas), pero no las suficientes como para desarrollar la actividad del hermano mayor (grandes empresas), “por lo que estas empresas son descuidadas y dejadas a la hora de lidiar con problemas complejos por su cuenta”.

Centrándonos sólo en España, las clásicas demandas de los empresarios para terminar con las barreras existentes tiene que ver con la fiscalidad. Lo principal es que, a partir de 6 millones de euros de facturación, se debe pagar el IVA de forma mensual en lugar de trimestral, lo que puede desincentivar a los empresarios a llegar o superar esa cifra. También se quejan de que las deducciones del Impuesto de Sociedades están diseñadas principalmente para las grandes y pequeñas empresas.

El modelo midmarket es el alemán. Las medianas germanas aportan el 20% del Valor Añadido Bruto acumulado por todas las empresas. Además albergan más del 12% del empleo total. Sin embargo, resulta curioso que los encuestados alemanes responden en la misma proporción que otros colegas europeos que sus problemas también son la financiación, la búsqueda de talento y las dificultades regulatorias.

En tu caso, ¿cuáles son los problemas que enfrentas a diario en este sentido como empresario? ¿Cómo crees que se debería mejorar?

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