Tecnologías cloud como base para la digitalización de las pymes
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Tecnología Cloud

Tecnologías cloud como base para la digitalización de las pymes

Lectura: 4 min | 26 Mar 21

Autor: Monica Valle

La denominada “transformación digital” ha sido un término de moda durante los últimos años, pero especialmente el último, en el que se han puesto a prueba las capacidades tecnológicas y de adaptación de las organizaciones.

Para algunos expertos este proceso no es tanto una transformación como se le ha venido llamado, sino en realidad una evolución. Un progreso natural por el que todas tienen que pasar irremediablemente, si se quiere seguir ofreciendo un servicio competitivo en un mundo que es eminentemente digital. Pero, ¿qué queremos decir con este concepto exactamente?

La digitalización, como también se conoce a este proceso, podemos entenderla como la integración de las tecnologías en las diferentes áreas de una organización, desde sus procesos, productos hasta sus activos, de forma que se transforme la manera en la que opera. Es importante entender que este proceso no trata solamente de tecnología. Ésta es vital, por supuesto, pero la transformación digital de las compañías no se puede realizar sin
tener en cuenta también a las personas que la conforman. La propia cultura de la empresa debe transformarse.

Siendo esto así, no cabe duda por supuesto de que la implementación de la tecnología en los diferentes procesos es el núcleo de la digitalización. Y entre todas las tecnologías por las que se puede apostar, las tecnologías cloud, o en la nube, son vitales en la actualidad.

Las empresas se suben a la nube

Durante los últimos años todas las compañías, independientemente de su tamaño, están moviendo sus operaciones a la nube.

Según datos de la consultora Gartner, los departamentos de IT continuarán moviéndose a la nube, creando una oportunidad para seguir transformando sus negocios. Concretamente, para 2024 se espera que más de 45% de la inversión IT se lleve a cabo en solucione cloud. Según la consultora, esta evolución convierte a la computación en la nube en una de las “fuerzas más disruptivas en los mercados de TI desde los primeros días de la era digital”.

Hay que tener en cuenta también que la pandemia ha acelerado la adopción de tecnologías cloud. La necesidad del trabajo remoto ha hecho que las empresas aumenten su apuesta por los servicios y soluciones en la nube. De hecho, ha sido una de lasprincipales tecnologías que han permitido dar continuidad a los negocios en una situación
sin precedentes, no solamente evitando una caída de la productividad, sino al contrario, aumentándola.

Según un estudio de Capgemini, el 63% de las empresas ha experimentado un aumento de productividad durante el tercer trimestre de 2020.

Para hacernos una idea, unos meses tras el inicio de la pandemia, el CEO de Microsoft, Satya Nadella, explicaba que la compañía había experimentado dos años de transformación digital en tan solo dos meses.

Características y beneficios, también para la pyme.

Es una realidad que las empresas se han estado subiendo a la nube, pero no solamente las grandes compañías. También las pequeñas y medianas empresas. De hecho, las pymes encontrarán en esta tecnología una gran cantidad de ventajas y características que pueden adaptar a sus necesidades.

Uno de los principales beneficios, además del incremento de la productividad antes mencionado, es el aumento y mejora de la competitividad. Permite a las empresas acceder a tecnologías innovadoras que antes no estaban a su alcance. en este sentido, la reducción de costes es también un factor a tener en cuenta. En muchos servicios y soluciones de este modelo lo habitual es el pago por uso, lo que no conlleva una alta inversión inicial y supone además una ventaja añadida que es la escalabilidad.

Podemos adaptar los servicios cloud al crecimiento de la empresa, aumentando los recursos a medida que se necesitan. En línea con lo anterior, las empresas no tienen que preocuparse por el mantenimiento de los servicios, que corre a cargo del proveedor.

La flexibilidad es otra de las características de la nube, especialmente interesante para el momento en el que nos encontramos, en el que se necesitan soluciones que permitan acceder a los recursos desde cualquier lugar, facilitando la movilidad y el trabajo remoto.

Estas cualidades ofrecen un importante apoyo a la continuidad del negocio ya mencionada, ya que permite disponer de los datos de forma constante. En este sentido, la ciberseguridad y protección de esos datos de la nube es otro punto a tener muy en cuenta, ya que es una característica que suelen incluir todos los servicios cloud profesionales. La elección del proveedor correcto en este sentido es importante.

A la hora de elegirlo, es importante valorar las diferentes formas de implementación de la nube. Por un lado, la nube pública, cuya infraestructura está compartida. Por otro lado, la nube privada, aquella infraestructura tecnológica que está físicamente dentro de la empresa, como pueden ser servidores, centros de datos. En este modelo, los servicios se
ofrecen mediante una red privada.

En un entorno mixto encontramos la nube híbrida, cada vez más adoptada por todo tipo de compañías. Permite disfrutar de algunas de las características de los otros modelos, de forma que, por ejemplo, los datos más críticos se alojan de forma privada mientras que otras aplicaciones se suben a la nube pública para obtener un servicio más ágil.

Qué modelo elegir dependerá de los requerimientos de cada empresa, o cada necesidad concreta a cubrir, ya que cada modelo cuenta con sus propias ventajas e inconvenientes. Por ejemplo, la nube privada permite una mayor personalización y control, aunque los costes aumentan. Estos se reducen mucho en el caso de la nube pública, en la que se pierde ese control.

¿Qué podemos encontrar en “la nube”?

Las utilidades y servicios a los que podemos acceder en la nube son prácticamente ilimitados, y los encontramos enmarcados básicamente dentro de tres tipologías: las infraestructuras como servicio, el software como servicio y las plataformas como servicio.

Por ejemplo, uno de los principales servicios cloud más populares es el almacenamiento en la nube, basado en soluciones que nos permiten guardar una parte o la totalidad de los datos corporativos y permitiendo que los empleados puedan acceder a ellos desde cualquier lugar. Estos servicios se suelen categorizar como infraestructura como servicio, lo más similar a un centro de datos virtual.

Respecto al software como servicio, hace referencia a un producto que está preparado para ser usado desde cualquier lugar en cuanto se contrata. Los servicios más populares en este sentido son los de correo electrónico, productividad, ofimática o colaboración en la nube, entre muchos otros, y en la actualidad podemos encontrar todo tipo de software y aplicaciones corporativas cloud. Por otro lado, las denominadas plataformas como servicio permiten obtener la infraestructura así como las herramientas y sistemas operativos en la nube para poder implementar en ellos sus propias aplicaciones.

Las cualidades que comparten todos estos servicios son la flexibilidad, facilidad de uso y acceso desde cualquier lugar, tan importantes para el trabajo en movilidad.

Autor

Monica Valle

Periodista y presentadora especializada en ciberseguridad. Directora Bit Life Media