Tele-educación: claves para una 'vuelta al cole' digital en universidades y centros educativos - Ideas para tu Empresa
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Tele-educación: claves para una ‘vuelta al cole’ digital en universidades y centros educativos

Lectura: 4 min | 15 Sep 20

Las universidades y las instituciones educativas empiezan un nuevo curso con más incertidumbre que nunca. La situación epidemiológica mantiene en el aire la eficacia sobre la continuidad presencial de las clases. Los organismos deben estar muy preparados para llevar a cabo el curso de manera telemática y evitar una paralización educativa. A continuación, analizamos cómo deberían hacerlo y repasamos algunos casos de éxito.

El sector de la educación es uno de los que mayor preocupación muestra en el inicio del curso académico. El incremento de rebrotes y la autonomía de las universidades para planificar el año acrecientan la incertidumbre. La propia Organización Mundial de la Salud (OMS) ha recomendado a los países europeos que faciliten la tele-educación. Es decir, el desarrollo telemático de las clases. Muchos centros educativos han optado por un modelo híbrido que combine clases presenciales con telemáticas.

Sin embargo, los organismos públicos necesitan anticiparse a las posibles necesidades que surjan en este sentido. Tienen que prepararse para continuar con las clases a distancia si fuera necesario por aumento de casos. El objetivo es evitar que las posibles restricciones en los centros físicos no impidan el normal desarrollo del curso.

El repentino confinamiento que se decretó en marzo no concedió margen a las Administraciones para acometer un plan de enseñanza online estructurado. Seis meses después y tras el descanso del verano, las universidades y centros educativos se han preparado para hacer frente a un curso más atípico que nunca.

Educación superior: autonomía universitaria y condiciones restrictivas

El Ministerio de Universidades ha otorgado a cada centro de enseñanza autonomía para decidir cómo reanudar el curso. Sin embargo, ha decretado, junto con el Ministerio de Sanidad, una serie de recomendaciones para que la estancia en las aulas sea segura:

  • La distancia de separación entre los alumnos será de 1,5 metros. Si esta separación impide que todos los estudiantes matriculados en un centro puedan estar físicamente en él, se impartirán las clases de forma híbrida y no solo presencial.
  • Tanto los alumnos como el personal docente y administrativo están obligados a llevar mascarilla.
  • Otra de las recomendaciones se refiere a la ventilación. Lo ideal sería hacerlo, como mínimo, durante 10-15 minutos tanto al principio como al final del día. En las aulas debería ventilarse después de cada clase lectiva. Además, se recomienda abrir las ventanas todo el tiempo posible.
  • Las universidades tendrán que definir un protocolo anti COVID que contemple un responsable para la gestión de crisis. En ese protocolo también se tendrá que destinar un espacio de aislamiento para las personas que puedan estar contagiadas.

Consejos para llevar a cabo la tele-educación

Tanto si las universidades deciden incorporar un modelo educativo híbrido desde el inicio del curso como si no, deben estar preparadas para ello. En el contexto actual, podría ocurrir que una determinada clase tuviera que aislarse por un caso positivo. Si eso sucediera, las universidades deben continuar con las clases telemáticamente. Estas son las principales claves para llevar a cabo la enseñanza en remoto:

  • Acostúmbrate a utilizar herramientas digitales de comunicación. Tendrás que utilizar plataformas de videoconferencias como Teams o Skype para impartir la clase digital. Ambas cuentan con un chat en el que los alumnos pueden escribir sus dudas de forma rápida e inmediata. Además, estas dos herramientas incluyen la opción de compartir pantalla. De esta forma tus alumnos podrán seguir tu explicación apoyándose en documentos visuales que les faciliten dicho seguimiento.
  • Explora todas las posibilidades del aula virtual. Todas las universidades cuentan con un aula o portal virtual desde el que se pueden realizar múltiples gestiones. Es habitual que los profesores y los alumnos solo lo utilicen para algunas, como consultar notas o acceder a aplicaciones. Por ello es recomendable navegar por el aula virtual y ver todas las opciones que permite. Desde compartir y almacenar documentos en la nube hasta tramitar expedientes, abrir tareas de entrega de proyectos, subir guías docentes, etc.
  • Márcate una rutina con los emails. Muchos alumnos recurrirán al correo electrónico para trasladar sus dudas al profesor. Dado que no es posible solventar las dudas de manera presencial, lo ideal es que te marques ciertos momentos al día para mirar tu bandeja de entrada. De esta forma atenderás a todos y podrás dar una respuesta de forma ágil.
  • Comparte las explicaciones en vídeo. Otra opción por la que puedes optar es elaborar píldoras de vídeo y compartirlas en Youtube o enviarlas por email. El objetivo es grabar la explicación en vídeo tal y como la darías en clase presencial y compartirlo con los alumnos. Esta alternativa es útil en el caso de que, desde tu lugar de trabajo, la conexión no sea buena y te genere problemas para impartir una videoconferencia en directo.

 

Tele-educación: casos de éxito

El formato de educación en remoto es uno de los aspectos característicos de la llamada ‘nueva normalidad’. La falta de costumbre en la cultura educativa a este respecto contribuye a que, a priori, parezca complejo. Sin embargo, ya hay casos en los que la tele-educación se realiza sin ninguna complicación. Uno de ellos es el protagonizado por MEDAC, una institución educativa que ofrece formación profesional online a raíz del confinamiento. Su presidente, Paco Ávila, relata cómo ha sido este proceso de adaptación.

El ámbito de la ciencia es otro en los que ya se ha implementado la tele-educación. Labster, una plataforma de laboratorios virtuales, se apoyan en tecnología para ofrecer un “aprendizaje gamificado”. Así lo explica Massimo Gentili, vicepresidente para socios estratégicos de la compañía.

Combinar un modelo educativo presencial con uno telemático es factible, siempre y cuando existan dos ingredientes básicos. Por un lado, el manejo de las herramientas tecnológicas adecuadas para ello. Además, será imprescindible la máxima cooperación por parte de profesores y alumnos para que esto sea posible.

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