Teletrabajo: todo lo que debes saber sobre la nueva ley
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Teletrabajo: todo lo que debes saber sobre la nueva ley

Lectura: 4 min | 9 Sep 20

La normativa que regula el teletrabajo ya es una realidad. Tras varios meses de negociaciones, el Ministerio de Trabajo y los agentes sociales han llegado a un acuerdo. En este texto legal se definen aspectos como el tiempo mínimo que el empleado debe trabajar en casa para que se considere teletrabajo o quién acarreará con los gastos derivados de ello, entre otros. A continuación analizamos todas las novedades al respecto que te interesan especialmente si en tu negocio tienes empleados en plantilla. 

El confinamiento ha supuesto el acelerón total para la implantación del teletrabajo en las empresas españolas. El hecho de haber pasado meses desarrollando la actividad en remoto ha revelado aquellos aspectos que deben ser regulados. Para ello el Ejecutivo ha ultimado ya los detalles de la Ley Reguladora del Trabajo a Distancia tras haber mantenido diferentes reuniones con sindicatos y patronal. Así, el documento final se ha aprobado en Consejo de Ministros y entrará en vigor 20 días después de su publicación en el BOE. Es decir, su aplicación será efectiva a partir del 13 de octubre.

La gran incógnita era cómo se contemplarían los aspectos más polémicos de esta normativa de forma que hubiera consenso entre empresarios y trabajadores. También era preciso definir la fecha a partir de la cual es efectiva y si tiene carácter retroactivo o no. Por otro lado conviene aclarar si los efectos de la ley serán aplicables para todos los trabajadores y, en caso contrario, quiénes se beneficiarían.

Tras varias reuniones entre los agentes sociales, ya hay respuesta para estas cuestiones. A continuación resumimos las principales claves para entender cómo será la nueva ley que regulará el teletrabajo.

La responsabilidad de los gastos del teletrabajo, entre las grandes novedades de la ley

Lo primero que conviene aclarar es cuándo se considera que el trabajo en remoto es regular. En un principio el Ejecutivo había determinado en un 20% el mínimo de la jornada laboral a desarrollar desde casa para ello, pero finalmente este porcentaje se elevará a un 30% durante tres meses. O, en su caso, el porcentaje proporcional según la duración del contrato. Es decir, de una jornada de 40 horas, el empleado tendrá que trabajar al menos 12 horas en remoto, más de un único día. En todo caso, la definición exacta del tiempo que el empleado desarrollará de forma presencial o en remoto debe concretarse de mutuo acuerdo con la empresa.

Otra cuestión relevante atañe a la responsabilidad de los gastos derivados del teletrabajo. Tal y como ha confirmado Yolanda Díaz, ministra de Trabajo, los costes del trabajo a distancia los sufragarán las empresas. En el caso de las empresas que hayan implantado el teletrabajo a causa de la pandemia, no tendrán que cumplir esta normativa. Sin embargo, sí tendrán que asumir los costes en los que incurran los empleados para desempeñar su actividad.

El documento legal incluye un artículo en el que especifica que la empresa y los trabajadores tendrán que negociar un acuerdo en función de su casuística concreta, y siempre que el tiempo que se trabaje en casa sea mayor al 30% de la jornada habitual. Para ello la empresa tendrá un plazo de diez días. Este acuerdo debe incluir todos los gastos derivados del teletrabajo, que deberán ser abonados por la empresa.

Además, se definirá la forma de cuantificar dicha compensación y el momento de llevarla a cabo. Más allá de estas condiciones, el acuerdo entre empresa y empleados también debe incorporar un inventario de todos los medios, herramientas y equipos necesarios para desarrollar la actividad en remoto.

Otros aspectos que contemplará la ley del teletrabajo

Además del pago de los gastos, existe otra serie de cuestiones que también estarían reguladas en el acuerdo al que llegue la empresa con sus trabajadores. Es el caso del horario de trabajo y las reglas de disponibilidad del trabajador. El objetivo es garantizar el derecho a la desconexión digital que pueda verse vulnerado por el hecho de que el lugar de trabajo sea también el lugar de desconexión.  También deberá definirse cuál va a ser el lugar habitual en el que el empleado desarrollará su trabajo, así como los plazos mínimos de preaviso para revertir su situación.

Otro aspecto que quedará bajo este acuerdo es el relativo a los mecanismos de control de la actividad por parte de la empresa. Debe estar perfectamente especificado el proceso que se seguirá para ello, en aras de preservar la privacidad del trabajador. Finalmente, se contemplará el procedimiento en caso de que haya incidencias técnicas que solventar fuera de la oficina.

La selección de los trabajadores a quienes afectaría esta ley es quizá uno de los aspectos que más polémica suscitó. Finalmente, el Ministerio de Trabajo  contemplará incluir en la normatica a funcionarios y personal laboral de la Administración Pública. De esta forma, se retractan de la primera intención que tenían de no hacerlo. Ahora, estos trabajadores podán decidir de forma voluntaria la forma de trabajar, siempre y cuando la atención presencial a los ciudadanos quede garantizada.

Además, se le otorga al trabajador la decisión voluntaria de trabajar desde casa o desde la oficina. Por otra parte, los usuarios que decidan teletrabajar durante toda la jornada laboral serán avisados por la empresa de la disposición de los puestos presenciales que queden vacantes, con el fin de que tengan la posibilidad de acudir si lo creyesen conveniente.

¿Estas medidas se aplicarían en el caso del teletrabajo excepcional por la pandemia?

El borrador de la normativa tiene como objetivo fomentar que las empresas implanten un modelo de trabajo híbrido de forma duradera, que combine la presencialidad con la distancia. La implantación del mismo forzada por la pandemia exime a las empresas de cumplir los términos de la normativa actual. Sin embargo, tendrán que hacerse cargo de los costes tecnológicos que haya acarreado. Es decir, los gastos derivados de los dispositivos técnicos necesarios para desempeñarlo.

En cualquier caso, la necesidad de regular el trabajo a distancia ha quedado de manifiesto a raíz de la crisis sanitaria de la COVID-19. Tras varias semanas de negociaciones el Real Decreto-ley 28/2020 ha dado respuesta a muchas de las demandas crecientes. Sin embargo, la implantación total de un modelo que combine formato presencial y telemático requerirá un período de adaptación, tanto por parte de las empresas como de los propios trabajadores.

 

 

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